«Verano cruel», de Karmelo C. Iribarren

Y cómo puede ser
–me digo, viendo pasar la vida
hacia la playa–
que, pese
a las devastaciones inclementes
que el tiempo
nos inflige,
no se amortigüe
un ápice siquiera, no nos dé tregua
un segundo,
este incesante
soñar con lo imposible.


Karmelo C. Iribarren
La piel de la vida
Baile del Sol

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