“No inútilmente”, de José Ángel Valente

Contemplo yo a mi vez la diferencia
entre el hombre y su sueño de más vida,
la solidez gremial de la injusticia,
la candidez azul de las palabras.

No hemos llegado lejos, pues con razón me dices
que no son suficientes las palabras
para hacernos más libres.

Te respondo
que todavía no sabemos
hasta cuándo o hasta dónde
puede llegar una palabra,
quién la recogerá ni de qué boca
con suficiente fe
para darle su forma verdadera.

Haber llevado el fuego un solo instante
razón nos da de la esperanza.

Pues más allá de nuestro sueño
las palabras, que no nos pertenecen,
se asocian como nubes
que un día el viento precipita
sobre la tierra
para cambiar, no inútilmente, el mundo.

José Ángel Valente
La memoria y los signos
Huerga & Fierro Editores

“Náufrago”, de Javier Lostalé

Náufrago sin combate en algunos cuerpos
creíste en la eternidad de lo abisal,
y ordenaste tu vida entre engañosas corrientes
que dejaron sin aire la íntima ascensión
del que, como tú, mudo tiembla
en el espacio duermevela
de lo que espera amanecer.
Entregado a los relámpagos de una piel,
ignoraste el latido permanente
de lo que en amor fue separado
tras la plena inundación.
Por tu culpa desposeído
de palabras y gestos
en su lentitud consagrados,
te consumaste en una pasión
sin otro destino que su propio ardor,
beso y tacto de ceniza
donde un día enterraste tu sueño
de respirar el mundo desde otro ser.

Javier Lostalé
Cielo
Fundación José Manuel Lara

“Acerca de mi madre”, de Adam Zagajewski

Acerca de mi madre no sabría decir nada,
cómo repetía vas a lamentarlo
cuando ya no esté, y yo no creía
ni en ya ni en no esté,
cómo me gustaba mirarla leyendo una novela de moda,
yendo directamente al último capítulo,
cómo en la cocina, donde pensaba que no era un lugar
adecuado para mí, preparaba el café del domingo,
o, lo que era aún peor, un filete de bacalao,
cómo esperaba a que llegaran los invitados y se miraba
al espejo, haciendo aquella cara que la protegía tan bien
de mirarse cómo era realmente (por lo que parece, eso
lo cogí de ella, igual que otras debilidades),
cómo hablaba con soltura de las cosas
que no eran su fuerte, y cómo tontamente
la hacía rabiar, como aquel día que se comparó
con Beethoven, al perder el oído,
y yo le dije, cruel, pero sabes, él
tenía talento, y cómo me lo perdonaba todo
y cómo lo recuerdo todo, y cómo volé de Houston
a su entierro y no supe decir nada,
y sigo sin saberlo.

Adam Zagajewski
Asimetría
Editorial Acantilado

Primer encuentro de poetas y voluntarios del Festival de Poesía Voix Vives de Toledo

Durante los días 29 y 30 de junio tendrá lugar un encuentro en el castillo de San Servando de Toledo en el que habrá talleres, actividades lúdicas y por supuesto mucha poesía. Si queréis inscribiros, escribid a: elmataderolab@gmail.com

El sábado por la noche, además, todos los participantes iremos a la Libro-Taberna El Internacional a partir de las 22 horas. Habrá un recital de poesía, un micro abierto joven y una rifa benéfica para financiar el viaje de los voluntarios al festival Voix Vives de Sète (Francia).

La editorial Gato Encerrado colaborará en todas las actividades y contribuirá a la rifa con un lote en el que se incluirán todos nuestros libros publicados.

“Pienso mesa y digo silla”, de Gloria Fuertes

Pienso mesa y digo silla,
compro pan y me lo dejo,
lo que aprendo se me olvida,
lo que pasa es que te quiero.
La trilla lo dice todo;
y el mendigo en el alero,
el pez vuela por la sala,
el toro sopla en el ruedo.
Entre Santander y Asturias
pasa un río, pasa un ciervo,
pasa un rebaño de santas,
pasa un peso.
Entre mi sangre y el llanto
hay un puente muy pequeño,
y  por él no pasa nada,
lo que pasa es que te quiero.

Gloria Fuertes
Todo asusta

“cuando sea mayor…”, de Alicia Es. Martínez Juan

cuando sea mayor
viviré en un cementerio
un cementerio frente al mar
un cementerio obsceno
pretencioso
los cementerios
excavados en la montaña
con vistas al mar
son urbanizaciones de muertos
exhibicionismo de espejos imprecisos
un feria de cruces y ángeles de piedra
los pueblos que tienen cementerios frente al mar
respetan más a los muertos que a los vivos
vivos putrefactos de pasado
cuando sea mayor
me compraré un mausoleo
en lo alto de la montaña
en barcelona, en sète, en larache
me suicidaré cada atardecer
será una tumba rodeada de una glorieta
ajardinada, con flores blancas
y en la esquina este
un ángel dará la bienvenida
a la luz que no veré más
cuando llegue mi hora
descenderé de mi montaña de muertos
y moriré junto al mar
besando la orilla,
junto a los muertos de verdad
los que no tienen tumba
los nadies
que perdieron la vida
deseando mi cementerio

Alicia Es. Martínez Juan
Vueltas impares tejen del revés
El Petit Editor

Con nuestra editorial, Alicia Es. Martínez ha publicado En casa, caracol, tienes la tumba.