«Tiempos mejores», de Félix Chacón

Eran tiempos mejores porque el tiempo sobraba
y podía gastarlo en bromas, en ensayos
en juegos, en dar vueltas sin ir a ningún sitio
en derrochar las tardes y las noches insomnes
viendo programas bobos de la televisión
en debates absurdos que no aclaraban nada
y siempre conducían al punto de partida
en planes imposibles que a veces nos creíamos
o en viajes lisérgicos y desbarres etílicos
que devoraban horas con un hambre voraz

Eran tiempos mejores porque nadie advertía
el paso de los días y el peso de los años

No había nada urgente y todo lo importante
podía posponerse indefinidamente

Félix Chacón
Los días perplejos
Editorial Gato Encerrado

«La enfermedad de los poetas», de Elena Román

Bésame la sonrisa, a ver qué pasa. Mi enfermedad no se obsesiona. Mi enfermedad no es tema de conversación entre enfermeras. La gente se les muere y ellas atesoran tristeza en la frente. Bésame la noche, que no se contagia. Bésamela, que sí se contagia. Ahora que te estoy viviendo me dan ganas de escribirte. Y hay quien envidia la enfermedad de los poetas. Yo no quiero curarme, aunque sería más llevadero si no estuviera enferma todo el día. Me pita el ventrículo derecho cuando me escribes. Cómeme la sonrisa, a ver si puedes. No me gustan los poetas que vuelan en barco. Pero tú sí.

Elena Román
Amapolamen
Editorial Gato Encerrado

«Lagunas», de Sofía Morante Thomas

No he olvidado cómo me miraste
la primera vez que nos conocimos
El futuro que proyectamos en un pasado
regresa incesantemente a mi presente.

No puedo ya recordarte de tanto en tanto
tanto como me gustaría
Cuando llegan las primeras luces de la mañana
todavía me siento enferma, vuelvo a casa, sé
que no estás. Me falta el aire.

Ahora este es mi presente
un estómago por rebosar de decepciones
el aumento de cantidad de sangre bombeada por minuto
Tú sin querer me quitaste la fortaleza.

No he olvidado cómo me miraste
la primera vez que nos conocimos
cómo me miraste la última
no me reconocías.

Sofía Morante Thomas
Otra conversación
Editorial Gato Encerrado

«quizá…», de María Jesús Silva

quizá
podría ser que
ahora que hemos abandonado
la caja de resonancia
que hemos llegado
a este lugar
que no sabíamos que existía
a esta parada aleatoria
que nos deja al descubierto

nos anclemos a la tierra

(existe una probabilidad)

María Jesús Silva
Números inexactos
Editorial Gato Encerrado

«Mi caballo ganador», de Carlos Ávila


Con un verso de Machado
aprendí de niño a envejecer.
Los amigos, las chicas,
Kortatu y Joan Manuel.

Me gustan los días si se hace el amor,
manos que cruzan la piel,
naves que huyen hacia otro sol,
resacas que nunca dan sed.

Me gusta estar solo buscando un lugar
donde la mente esté bien,
acariciando la libertad,
funambulista sin red.

Si mi Atleti va ganando
y mi perro corre por el jardín
y mi amor me está amando
en un día sin fin.

Entonces no hay ruinas, no hay mediocridad,
no va el palmero a aplaudir,
no están los dueños de la maldad,
no sueña nadie morir.

Entonces me gusta ver la realidad
como si fuera una luz
que en mi penumbra viene a alumbrar
futuros con un cielo azul.

Cuando dos gotas de agua
se convierten en lluvia de abril,
multiplican el miedo
del que va a dividir.

Y aunque nos confundan con frases de ayer
inventadas por su dios,
solo el amor es toda mi fe,
mi caballo ganador.

Y aunque hagan sus muros y diques al mar
con banderas de papel,
haremos puentes para volar,
gafas para poder ver.

Carlos Ávila
Pero lo nuestro es cantar (libro-disco)
Editorial Gato Encerrado

«El sueño es un talismán…», de Eli Tolaretxipi

El sueño es un talismán.
Lo toco.
Hay una mujer que mastica cristales
se los traga y no sangra.
Los cristales del sueño no cortan, pero la vigilia
es un estado de vértigo permanente donde
las cosas suceden y pasan
y ella permanece.
Cuestión de velocidad, el miedo y
su repetición: la posibilidad de caer,
de circular en el curso de las cosas.
Ahora soy yo quien lee del libro
hasta que la enfermera
decide que la iniquidad de la historia
es nociva
y vuelve a inyectar en la vena
el antipático líquido.

Eli Tolaretxipi
Ojo suelto. Antología de poesía
Editorial Gato Encerrado

Poemas de Rengo Wrongo

La dinámica de acumular poder
y la dinámica de cuidar la vida

mal que le pese a Nietzsche 5.0
o a cualquiera de las versiones anteriores

no son –barrunta Wrongo–
compatibles



Al historiador izquierdista
A.J.P. Taylor le preguntaron una vez si era cierto
que sostenía concepciones políticas extremas

Respondió que así era
pero que las sostenía de forma moderada

Esto a Wrongo
–que tenía varios amigos
extremistas discretos–
le resultaba cercano



Quienes creen
que en el mundo sólo hay cazadores y presas
contribuyen eficazmente a crear ese mundo abominable
donde sólo hay cazadores y presas

Pero en el mundo, claro, hay mucho más
–se decía Wrongo absorto en la belleza
de los tres pájaros posados un instante
sobre la antena de televisión



No vivimos a la intemperie
por amor al peligro
–aclara Wrongo–

sino porque no hemos sabido construir
nuevos hogares



Wrongo habla con pocas imágenes
porque es harto consciente
del poder titánico de las mismas

Una imagen con la espoleta equivocada
puede matar a un hombre

Una imagen con el temporizador alterado
puede hacer saltar por los aires
toda una ciudad



Si se le pide a Wrongo
una definición de ser humano:

animal que camina al borde del abismo


Jorge Riechmann
W – Rengo Wrongo seguido de Historias del señor W
Editorial Gato Encerrado

«El miedo invisible del estrés…», de Javier Manzano Fijó

El miedo invisible del estrés,
una suerte de búsqueda circular,
que entonces llamé pereza, procrastinación, nada,
pero que era amor, pena, desidia.

Si me vas a preguntar,
te diré que sí,
que hace mucho tiempo que mi vida es otra.
Pero llegan días de estabilidad falsa y niebla,
y los suicidas de la fuerza de la costumbre
escriben poemas como este.

Javier Manzano Fijó
La esperanza o el cuerpo
Editorial Gato Encerrado

‘El falso llano’, de Óscar Aguado

Desnudo como un pájaro sin alas
herido de vida
despierto aún
en la última rama del amor.


La muerte
es la última corbata
que me regalas.


Muere la magia en manos del mago
cuando el truco de amor
lanza sus cadáveres al mar.


El amor es un milagro de rebuznos
contados uno a uno por un notario
la piedra que cae hacia la luz
y es su eco el que se estrella contra el suelo.


Esta tristeza
es una lágrima
que borra un barco.

Óscar Aguado
El falso llano
Editorial Gato Encerrado

«Lo dejo todo en clave…», de Alba Magdalena

lo dejo todo en clave 
con trampas
era muy claro
dije que tengo un ala
desde que sé que existes
no te enteras
es eso
lo que te echo encima
cuando me apoyas la cabeza
ya entiendes
por qué era tan suave
entonces significa
que puedo ser un poco pájaro
si estás cerca
y no necesito la emoción
de volar
uso mis plumas para guardarte
no te preocupes
no te pongas triste
que ni dios podría enfadarse contigo
por haber construido un nido conmigo

Alba Magdalena
Hilo y agua
Editorial Gato Encerrado