“(Poesía Vertical II, 77)”, de Roberto Juarroz

En una noche que debió ser lluvia
o en el muelle de un puerto tal vez inexistente
o en una tarde clara, sentado a una mesa sin nadie,
se me cayó una parte mía.
No ha dejado ningún hueco.
Es más: pareciera algo que ha llegado
y no algo que se ha ido.
Pero ahora,
en las noches sin lluvia,
en las ciudades sin muelles,
en las mesas sin tardes,
me siento de repente mucho más solo
y no me animo a palparme,
aunque todo parezca estar en su sitio,
quizá todavía un poco más que antes.
Y sospecho que hubiera sido preferible
quedarme en aquella perdida parte mía
y no en este casi todo
que aún sigue sin caer.

 

Roberto Juarroz
Poemas verticales

Haiku para Gato Encerrado

Nuestro amigo Federico de Arce, poeta con gran devoción por la poesía oriental, nos ha dedicado este haiku:

Solo una muerte
y siete vidas tienes
gato encerrado.

Federico de Arce es autor de los poemarios Miel de brujas (Descrito Ediciones) y Aguas arriba de mi madre (Amargord Ediciones). Muy pronto publicará un nuevo libro totalmente dedicado al haiku.

“La bajita del rincón oscuro”, de Luis Chaves

Mamá quería que yo fuera mujer
y que no lloviera nueve meses al año
y que papá la sacara a bailar de vez en cuando.
Pero era más probable amanecer un día con tetas
o un cambio anómalo del clima,
antes que don Luis la convidara un bolero.

Hace varios años que mi madre dejó de soñar,
hoy aguarda la vejez como un último trámite.
Esa mujer que muchas mañanas
lavó y secó los pies que más tarde
una sola vez bailaron con ella,
se sienta todos los días en las gradas de su casa
a mirar el baile victorioso de la lluvia.
Y para atender mis llamadas,
cada vez menos frecuentes,
ya ni siquiera puede levantarse
por el peso de tanta música muerta en sus piernas.

 

Luis Chaves
Historias Polaroid
Ediciones Perro Azul

Poetas de Gato Encerrado en Voix Vives

Este sábado será nuestra primera participación en el Festival de Poesía Voix Vives y queríamos aprovechar para hacer una breve, brevísima, presentación de los poetas que participarán en nuestra escena.

Alicia Es. Martínez Juan ha sido nuestra primera autora. Gracias a que confió en nosotros para publicar su excepcional poemario En casa, caracol, tienes la tumba, pudimos poner en marcha la editorial. Como Alicia es la directora del Voix Vives, hemos tenido que convencerla para que nos acompañe. La dirección del festival es una tarea ardua y ella no suele participar como poeta en ninguna escena. Gracias a nuestras dotes de persuasión (es decir, que somos un poco pesados) lo hemos conseguido.

A Óscar Aguado también tenemos que agradecerle que nos dejara publicar su poemario toledano. El falso llano es un libro que Óscar escribió en Toledo tras una dolorosa ruptura amorosa. Para nosotros era muy importante contar con su libro y con él para poner en marcha este proyecto editorial.

María Jesús Silva ha sido la primera poeta que hemos fichado sin conocerla de nada. La calidad del poemario que nos hizo llegar fue suficiente para que quisiéramos ser sus editores. El libro se titula Números inexactos y se publicará en octubre. Pronto os contaremos mucho más sobre este libro y sobre su autora.

El último poemario que nos ha sorprendido es de Paloma Camacho, una poeta joven aún inédita que esperamos que pronto deje de serlo. Tenemos mucho interés en publicar su libro y esperamos poder hacerlo muy pronto.

A todos podréis verlos y escucharlos en vivo y en directo este sábado a las 13 horas en la plaza del Ayuntamiento de Toledo.

Os esperamos.

“Gato – In memoriam”, de Antonio Díez

tengo todavía en la muñeca
la cicatriz de un arañazo que me dio
el gato de mis padres

lleva muerto varios años
y eso es todo lo que queda de él

no dejó deudas ni herencias
no reposa en una tumba
no tiene obra publicada
no está en youtube ni tenía blog

cuando murió no existía facebook
ni twitter ni instagram

no tenía amigos

mucho menos seguidores

no escribió cartas
ningún planeta lleva su nombre
no tiene página de wikipedia

lo cierto es
que aparte de nuestra familia
nadie recuerda su nombre

y yo
hoy yo
quiero ser como él
como aquel gato

no quiero dejar nada
nada
morir y ya está

y que tan solo queden arañazos
cicatrices profundas
en las muñecas
de quienes se creyeron mis dueños

 

Antonio Díez