“Las causas”, de Jorge Luis Borges

Los ponientes y las generaciones.
Los días y ninguno fue el primero.
La frescura del agua en la garganta
de Adán. El ordenado Paraíso.
El ojo descifrando la tiniebla.
El amor de los lobos en el alba.
La palabra. El hexámetro. El espejo.
La Torre de Babel y la soberbia.
La luna que miraban los caldeos.
Las arenas innúmeras del Ganges.
Chuang-Tzu y la mariposa que lo sueña.
Las manzanas de oro de las islas.
Los pasos del errante laberinto.
El infinito lienzo de Penélope.
El tiempo circular de los estoicos.
La moneda en la boca del que ha muerto.
El peso de la espada en la balanza.
Cada gota de agua en la clepsidra.
Las águilas, los fastos, las legiones.
César en la mañana de Farsalia.
La sombra de las cruces en la tierra.
El ajedrez y el álgebra del persa.
Los rastros de las largas migraciones.
La conquista de reinos por la espada.
La brújula incesante. El mar abierto.
El eco del reloj en la memoria.
El rey ajusticiado por el hacha.
El polvo incalculable que fue ejércitos.
La voz del ruiseñor en Dinamarca.
La escrupulosa línea del calígrafo.
El rostro del suicida en el espejo.
El naipe del tahúr. El oro ávido.
Las formas de la nube en el desierto.
Cada arabesco del calidoscopio.
Cada remordimiento y cada lágrima.
Se precisaron todas esas cosas
para que nuestras manos se encontraran.


Jorge Luis Borges

“Años triunfales”, de Jaime Gil de Biedma

… y la más hermosa
sonríe al más fiero de los vencedores.
Rubén Darío

Media España ocupaba España entera
con la vulgaridad, con el desprecio
total de que es capaz, frente al vencido,
un intratable pueblo de cabreros.

Barcelona y Madrid eran algo humillado.
como una casa sucia, donde la gente es vieja,
la ciudad parecía más oscura
y los Metros olían a miseria.

Con luz de atardecer, sobresaltada y triste,
se salía a las calles de un invierno
poblado de infelices gabardinas
a la deriva, bajo el viento.

Y pasaban figuras mal vestidas
de mujeres, cruzando con sombras,
solitarias mujeres adiestradas
–viudas, hijas o esposas–

en los modos peores de ganar la vida
y suplir a esos hombres. Por la noche,
las más hermosas sonreían
a los más insolentes de los vencedores.

 

Jaime Gil de Biedma
Las personas del verbo
Seix Barral

“A vivir”, de Karmelo C. Iribarren

Después de hacer balance,

tras considerar

la situación de arriba abajo,

en frío,

he decidido

no volarme hoy tampoco

la tapa de los sesos.

 

Nunca se sabe, con la vida,

me he dicho.

Y además,

qué carajo: ya que me trata

peor que a un perro,

que se tome ella

la molestia de matarme.

 

Karmelo C. Iribarren
Desde el fondo de la barra
Ed. Línea de Fuego

“Nonsense suite”, de Ulalume González de León

1

A veces uno se encuentra
con alguien que no está allí
y que al día siguiente otra vez no está allí
y uno se pone a desear
que ese alguien nunca se vaya
para poder     no verlo      siempre

2

Fui a visitar a nadie
en su casa vacía
y nos dijimos nada

Le di lo que no tengo

Esto pasó mañana

3

Apenas era: era
un umbral no cruzado
Las ganas de saltar
de este lado a aquel lado

Si no hubiera otro lado?
las ganas de saltar
Y perdidas las ganas?
El salto para atrás

4

Corrían tras las palabras
que corrían tras sus sentidos
que corrían

Nadie alcanzó a nadie

Todos corrían por espacios separados
Todos envejecieron

 

Ulalume González de León
Plagios

“El beso”, de Alicia Es. Martínez Juan

Buenos días.
Y es ese beso furtivo
casi de carreras
el que llevo prendido
en la barbilla
mientras camino al trabajo.
El beso me susurra al oído
cuando encierro la cabeza
en una flor de manos marchitas.
A media mañana
tras el cigarro del almuerzo
mira al vacío.
El beso hace equilibrios
en mis pestañas
y recoge la lágrima
del último cliente
que colgó el teléfono.
Jugueteo de regreso a casa
con el beso que ha caído ya
a las yemas de mis dedos
como un anillo de oro.
Lo miro de reojo, ya gastado
de tanto uso.
Pena de beso.
Y justo cuando cae, ya rendido,
entro en casa:
llenas de besos mi cuerpo,
tantos que tendré para
toda la tarde.

(A Vanessa.)

Alicia Es. Martínez Juan
En casa, caracol, tienes la tumba
Editorial Gato Encerrado

Alicia Es. Martínez presentará  En casa, caracol, tienes la tumba en el festival Vociferio de Valencia. Será el 16 de junio, viernes, a las 18 horas en la Llibreria Ramon Llull.