A existir después de la tristeza
es a lo que no me enseñaron tus ojos.
Ahora mi rostro cetrino
reposa sobre la arena
y aprendo a amar la duda.
Yo sola. Yo pueril. Yo agua.
Repito: yo sola
necesito recuperar la cadencia del mar
entender cada ola
como un reencuentro
con cada una de las palomas
que he dejado morir.
Sigo albergando interrogantes
mas ya no quiero respuestas.
Paloma Camacho Arístegui
Cartografía de un abandono
Editorial Gato Encerrado