«El amor es un perímetro», de Elena Román

El amor es una casa para diez donde viven dos. Debajo de la ciénaga se agota el amor. El amor es un búnker cálido que vibra cuando la tierra vibra. En el amor hay goteras desde el principio que al principio no afectan. Debajo de la ciénaga hay un viejo galgo que entra vivo y sale casi muriéndose a ciertas horas del día que, en la ciénaga, son pegajosas. Te esperé en la ciénaga porque no aguantaba más en esa galería subterránea para seis en la que solo estaba yo y la tierra temblaba como si me masticara. Creí que podría salir sin problema de la ciénaga, así como salí sin problema del amor, que es la tumba para una en la que yo era dos veces a medias. Pero me escurría y la densidad me arrastraba hacia el fondo y el único que pasaba por ahí, casi muerto, era un galgo hambriento y listo que sabía que solo tenía que esperar un poco para solucionar su único problema. Y yo, que por una vez soy más lista que alguien y mi hambre en realidad es sed, me bebo la ciénaga y no salgo de ella porque en la continua oscilación de la tierra, me sigue palpitando el corazón en dirección a la máquina que mueve el mundo. Porque es lo imposible lo que me enamora.

Elena Román
Amapolamen
Editorial Gato Encerrado

«si quiero escribir…», de Alba Magdalena

si quiero escribir
empiezo a fregar los platos
en la espera 
quizá encuentre otra cosa 
               me arriesgo a olvidar
cuando quiero escribir no sé 
si debería 
se me ocurre dedicar el tiempo 
en lo que dejamos para después 
               imagínate barrer 
               por inspiración
es un círculo un poco tonto
               agacharse antes de aparecer
cuando por fin entiendo 
el movimiento de los planetas
hago una pausa

               y me voy a regar las flores

es que no sé qué pasaría                                                        
si se usara el impulso de dejar algo bello
para cumplir con lo cotidiano

Alba Magdalena
Hilo y agua
Editorial Gato Encerrado

«Distopía», de Félix Chacón

El futuro es entonces
y en la televisión sale la guerra
como un ruido de fondo que entretiene
a los espectadores

que comen distraídos mientras charlan
de asuntos y sucesos sin sustancia
–el tiempo, los deportes, las ofertas
que tienen en el súper de la esquina–

que ven indiferentes la pantalla
durante ese momento intrascendente
en el que las imágenes
les muestran los cadáveres
los cuerpos mutilados
los hombres y mujeres inocentes
que intentan sortear las alambradas
o cruzan en patera algún estrecho

Todo te es familiar en el futuro
pero sientes angustia al darte cuenta
de que eres tú el que sale en la pantalla


Félix Chacón
Los días perplejos
Editorial Gato Encerrado

«Complicidad», de Antonio Orihuela

para Carlos Fernández Liria

No sé si una mariposa que mueva sus alas en Hong Kong 
puede provocar una tempestad en New York, 
 
pero sí sé que en el precio de la gasolina ya va descontado 
el costo de las bombas que caen en Irak, 
 
sé que si tecleas en un ordenador comprar o vender 
en el mercado de derivados financieros 
los precios del arroz pueden subir en el otro extremo del mundo, 
generando una burbuja que matará de hambre 
y llenará de sufrimiento muchas casas, 
 
sé que el éxito de mis bonos de Endesa 
se cimentaron en el apoyo a la dictadura de Pinochet, 
el despido de trabajadores fijos, la prohibición de los sindicatos, 
el aumento de la jornada laboral y la subcontratación temporal, 
 
sé que cuando compro acciones de Repsol 
una selva virgen de Ecuador es destruida 
y sus habitantes masacrados y expulsados de sus tierras originarias, 
 
sé que cuando recibo los beneficios de Iberdrola 
sus cifras pueden estar amasadas con el frío 
de todos aquellos a los que se les ha cortado la calefacción, 
 
sé que en los bonos del Santander, 
la tasa de retorno bien puede engrosarse 
con sus inversiones en la industria armamentística 
y el negocio mundial de la guerra, 
 
sé que cuando estreno móvil de quinta generación 
una oscura relación se establece entre su funcionamiento, 
el tráfico de coltán en la República Centroafricana 
y la guerra que allí se ha cobrado ya millones de muertos, 
 
sé que cuando meto mis ahorros en un fondo de pensiones 
esos dineros pueden ir lo mismo a facilitar un ERE en mi empresa 
para deslocalizarla y aumentar sus beneficios 
que a la construcción de una nueva obra faraónica 
que arrasará un parque natural en cualquier lugar del mundo, 
 
sé que cuando compro una hamburguesa en un McDonald’s 
un trozo más de selva amazónica desaparece para siempre, 
que cuando me viste Inditex cierro los ojos a la explotación infantil 
en el lejano oriente, 
que no llegará ni al céntimo lo que el trabajador malayo 
reciba del precio de las Nike que me calzo. 
 
Sé que vivimos desconectados de nuestras acciones. 
Sé que no podemos seguir viviendo en un mundo así. 


Antonio Orihuela
Sin fin – Antología personal 1993-2023
Editorial Gato Encerrado

«Escribo…», de Antonio Orihuela

Escribo 
por no pegarme un tiro en la boca.

Y hasta escribir 
se ha vuelto a veces 
un tiro en la boca.


Sin fin - Antología personal 1993-2023
Antonio Orihuela
Editorial Gato Encerrado

Ya se puede adquirir en librerías la antología personal de Antonio Orihuela.

«La mala memoria», de Félix Chacón

Crecí en un mundo que se avergonzaba
de la sangre reciente:
de la guerra civil y las dos grandes guerras
del genocidio nazi y las purgas de Stalin
de todas las masacres provocadas por las ideologías más extremas

Pero el mundo de hoy
ya no parece el mismo

Vestimos de otra forma, el léxico es distinto
y aunque todo es igual
parece diferente
porque es otra sintaxis la que ordena la vida

El flujo irrefrenable de datos inservibles
inunda las cabezas de confeti, de pólvora, de paja y de serrín
para que sigan siendo analfabetos
muchos que ya aprendieron a leer

Es oscuro el futuro de unos seres confusos
que solo se alimentan de bulos y prejuicios
que fijan su atención lo justo para un GIF
que bailan al compás de eslóganes simplones
y noticias sesgadas que difunden las élites
por el miedo a perder sus privilegios

El fascismo ha aprendido
a pasar los controles del tiempo
con documentos falsos y un look tan renovado
que no provoca ya ningún recelo

No dudará el fascismo en volver a escribir
la historia con tu sangre
la historia repetida
que muchos creerán
que no es la misma historia
solo porque serán distintos
los nombres de las víctimas
porque variarán
las formas de exterminio
y podremos leerla
mirando una pantalla


          Félix Chacón
          Los días perplejos
          Editorial Gato Encerrado

«Cuando somos…», de Alberto García-Teresa

CUANDO SOMOS,
somos grieta,
oscuridad alfilereada.

Llegamos a casa
con esta costra de horario e hipoteca
adherida a los pulmones,
con los hombros extenuados
y el ánimo sediento.

Construir, ahí, el abrazo
supone remontar
cascada, pronunciar
susurros con la garganta polvorienta.

Desencartonamos, entonces, los labios,
nos sacudimos el óxido
de la conciencia del robo,
nos limpiamos la frente de órdenes,
recolocamos, unos junto a otros,
los zapatos, proclamamos
la primavera entre el hielo
y preparamos su amanecer.

Como la irrefrenable irrupción de las estrellas,
interrumpimos la noche
y somos,
somos,
somos.

          Alberto García-Teresa
          Cuando dejamos atrás lo posible
          Baile del Sol


«Proteica», de Elena Román

Tengo entre las horas un tejado acabado en gárgola por donde las lluvias pasan a su manera. Yo no quiero ser como tú, quiero ser mi yo contigo. Pero me gusta este ir y venir de los dos y celebrar las veces que compartimos luna. 250 gramos de espaguetis, 10 aguacates, 8 ramos de brócoli, 3 o 4 patatas… son el equivalente al recorrido de una sierra mecánica por entre la siesta. Múnich abre las 24 horas del día, lo cual me parece una tortura. En estos momentos estarás haciendo lo mismo que yo sin ti: vivir, sumar, dudar a veces.

Elena Román
Amapolamen
Editorial Gato Encerrado

«Con los ojos la escucho…», de Eli Tolaretxipi

Con los ojos la escucho
pero no es.
Tarda.
Descuida la caída.
Consiente.
Su manera de mostrarlo
me salpica en la boca.
Lo que cae es de otra manera:
la marea rezagada que la precede.
Esparzo, múltiples,
las capas con su grosor.
Son sólo un ambiente:
el olor que macera la estancia,
las figuras del retrato
donde somos la fracción,
gotas en la lengua de la cascada.


          Eli Tolaretxipi
          Ojo suelto - Antología de poesía
          Editorial Gato Encerrado

«No es más que una boca abierta…», de Eli Tolaretxipi

                                                          Who will write the history of tears? 
                                                          Barbara Kruger

No es más que una boca abierta
no son más que unos ojos irritados
no se sabe de qué color
no importa el color
ni el tamaño de la boca
ni el grosor de los labios
ni el sexo de la cara
ni la voluptuosidad si la hubo algún día.
El mismo gesto que al nacer
repetido en la contrariedad;
el mismo gesto que cuando su padre o su madre.
Pero nunca tuvo nostalgia de nada.
El gesto se repite por última vez aquí.


Eli Tolaretxipi
Ojo suelto - Antología de poesía
Editorial Gato Encerrado


Mañana, día 11 de mayo, se presentará la antología de Eli Tolaretxipi en la librería Lagun de Donostia a las 19 horas. Julia Otxoa acompañará a la autora.