«La cita», de David Trashumante

Siéntate ya a contemplar la muerte. (Antonio Gamoneda)

No apagaré mi cigarro sobre el cenicero impoluto,
no correré la silla ni soplaré el polvo del escritorio,
no tocaré la comida humeante del plato
ni usaré los cubiertos, mucho menos
el lavabo para lavarme las manos
ni miraré por la ventana para apreciar las vistas,
no tiraré de la cadena de la cisterna,
no me ducharé, por tanto, no me secaré
ni pulsaré el botón del spray del desodorante,
no doblaré la ropa ni ordenaré mi cuarto ni los libros
siquiera abriré o cerraré los cajones del dormitorio,
no haré la cama, no buscaré bajo ella los zapatos,
no me miraré en el espejo de la entrada,
no abriré la puerta ni bajaré las escaleras,
no moveré un dedo, no daré un solo paso,
y, aun así, no llegaré tarde a
la cita.

 

David Trashumante
A viva muerte
Editorial Baile del Sol

«Los señores de la tierra…», de Alicia Es. Martínez Juan

Los señores de la tierra

son señores vulgares,

hacen cola detrás de ti en el supermercado,

llevan  chanclas

como tú

y pasean a su perro al atardecer.

 

Los señores de la tierra

viven en tu mismo edificio,

te los cruzas en el ascensor

y hablas con ellos todo el tiempo.

 

Los señores de la tierra

te dan los buenos días

mientras con la boca en la nuca

te quitan el pan, te bajan el sueldo, te suben el alquiler.

 

Los señores de la tierra

te arreglan cerraduras

pero te descerrajan la esperanza.

 

Sientan sus culos en el mismo bar que tú

y parecen no hacer nada

todo el día con la parroquia

jugando al dominó con nuestras vidas.

 

Son los más amables en la frutería:

te preguntan  por tus hijos

y te sostienen la puerta con su media sonrisa.

 

Los señores de la tierra

comienzan su jornada muy temprano.

Pasean despacio las calles

de su coto privado de caza,

vigilan que vayas a trabajar

para cerciorarse de que pagas el diezmo

religiosamente.

 

No olvides tu condición:

él es un señor de la tierra;

tú, su puto esclavo.

 

Hubo un tiempo que a los señores de la tierra

¡ay, perdón!… que somos pacifistas.

 

Alicia Es. Martínez Juan
No se le miran las bragas a la muerte
Ed. Celya

En la editorial Gato Encerrado, Alicia Es. Martínez Juan ha publicado En casa, caracol, tienes la tumba.

«Empuja», de Elena Román

Cuando yo no era nadie
no me miraban –lo típico–,
no me miraban y sin embargo me veían
porque en mis paseos siempre
me empujaban.
Cuando no era nadie
los sentidos y las galernas eran de verdad.
Venga, sé alguien –me decía yo misma a mí misma
cuando la fiebre me nublaba el flequillo,
y tenía que pasarme el peine por las décimas
para poder incorporarme.
Ser alguien es dormir con pistolas
así que me he esforzado mucho
por no ser nadie ni alguien,
por ser algo
que se mira y sin embargo no se ve
y a veces
empuja.

 

Elena Román
Pan con pan
Ediciones de La Isla de Siltolá

«If you are broken…», de Rupi Kaur

if  you are broken

and they have left you

do not question

whether you were

enough

the problem was

you were so enough

they are not able to carry it

_______________________________________________

 

si estás rota

y te han abandonado

no preguntes

si acaso eras suficiente

El problema fue

que eras tan suficiente

que no pudieron cargar con ello

 

Rupi Kaur
Milk and honey

María Jesús Silva presenta ‘Números inexactos’ en Madrid y Toledo

Esta semana presentaremos Números inexactos, de María Jesús Silva, en Madrid y en Toledo. María Jesús Silva acaba de ganar el premio de la Facultad de Poesía José Ángel Valente y en los últimos años ha publicado varios libros sobresalientes. Su primer poemario, El desorden de noviembre, fue publicado en el año 2013 por la editorial La Baragaña. Muy pronto llegaron el segundo, Arquitectura de la piel (editorial Celesta, 2014), y el tercero, Al otro lado de los cocodrilos (Baile del Sol, 2016). Sus poemas también se pueden encontrar en las antologías Puta poesía (Luces de Gálibo, 2011), Vivencias (Ediciones Orola, 2011), Miles de tierras (Cuadernos del Matemático, 2012), homenaje a los Brigadistas Internacionales, y Voces del Extremo, (Amargord, 2016).

Números inexactos no solo trata de los números que conforman la vida, sino también de todos esos números inexactos que no acaban de encajar y que convierten nuestra existencia en un resultado espurio. El inclemente paso del tiempo, el dolor de estar vivo, las pesadillas que nos aterran por la noche, el miedo que sentimos al despertar, la vida como una prueba de resistencia, las preguntas sin respuesta y las respuestas que cambian una vida son solo algunos de los temas que aborda Números inexactos. María Jesús Silva depura su estilo en poemas breves, lacónicos, a veces crípticos, que abren interrogantes que cada lector deberá responderse a sí mismo.

Este breve poema resume la esencia del libro:

números inexactos

cosas sin número

que acompañan la vida

«Existen valores establecidos por otros…», de María Jesús Silva

existen valores establecidos por otros

(menos dos horas    más cinco días    dentro de cuatro meses)

cuánto tiempo queda

si hemos gastado cuatro décadas

y viviremos ocho

(le quedan cinco meses)

y el tiempo resta de golpe

 

nos han numerado mal

equivocaron la suma

 

María Jesús Silva
Números inexactos
Editorial Gato Encerrado

Números inexactos se presentará el 22 de noviembre, miércoles, a las 19 horas en Madrid, en El Manuela.
Y el 24 de noviembre, viernes,  a las 19.30 horas en Toledo, en la librería Hojablanca.

«Ha comenzado la guerra…», de María Jesús Silva

ha comenzado la guerra

otra vez la guerra en la ciudad F15

 

nos vamos convirtiendo en fósiles

 

[la próxima vez no estaremos]

 

María Jesús Silva
Números inexactos
Editorial Gato Encerrado

Números inexactos se presentará en Madrid el 22 de noviembre en El Manuela, a las 19 horas. Y en Toledo, el 24 de noviembre en la librería Hojablanca, a las 19.30 horas.

“Antes”, de Ballerina Vargas Tinajero

Lifeis a pity. (Jack Kerouac)

 

Es mentira

No es el tiempo

El que hace de nosotros

Lo que somos

 

Podríamos ser eternamente

El perro que no teme

La ola que no rompe

La lengua que no conoce lo amargo

La carne intacta

La mirada sin sombra

Que contempla sin saberlo

La última tarde de verano

 

Podríamos haber sido

Lo que ya no recordamos

Lo que fuimos

hace mucho

 

Antes del daño

 

Ballerina Vargas Tinajero
Antolejía: Poemas para limpiar el váter.
Ediciones Liliputienses

«Con una inquietud que levanta la tapa de las alcantarillas», de Inma Luna

No sé jugar a nada.
Ahora parece que la niebla
cumple su compromiso de forrarme las manos.
Es lo que tiene ir de avispada,
perderse en casas grandes,
imaginarse entera desde el principio.
Me hablan de mi vida
quienes la desconocen
y admiran lo lustrosas que dejé las ventanas.
Pero todo retumba todavía
como retumba el eco de mi mínima gracia
en un montón de trapos que nunca sacudí.
Me rebana el aliento
admitir episodios
en los que fui un burro caminando derecho,
obviando precipicios y montones de mierda a cada lado.
Y sigo sin saber
si en tanta incertidumbre queda algo de mí,
si ahora me miro fijamente
y puedo abrirme en dos sin malolerme,
si es verdad que encontré todo el paisaje
que habitaba en mis venas
o hay que seguir cortando.
Tengo frío porque gotea el grifo de la ducha,
porque no es fácil estar sola,
porque no lloro nunca
y duermo a trompicones.
Tengo miedo porque me toca hablar conmigo
y la conversación es delicada y tensa.
Ahora no tengo la palabra tan fácil,
me cuesta sonsacarme.
Quiero saber antes que nada
dónde coño viví todo este tiempo.

 

Inma Luna
No estoy Limpia
Baile del Sol Ediciones

Lectura de María Jesús Silva en la librería Bravo

El viernes presentamos Números inexactos en la librería Bravo de Fuenlabrada. Esteban Gutiérrez Gómez y la propia autora se encargaron de la puesta de largo de la obra. Damos las gracias a Manuela Bravo por la buena acogida que tuvimos en su librería y a todo el público que completó el aforo. Os dejamos una muestra de la lectura que hizo María Jesús Silva: