«Sé como los árboles…», de Federico de Arce

Sé como los árboles,

cabeza.

Mantén el equilibrio

llena de pájaros.

 


Federico de Arce
Miel de brujas
Descrito Ediciones

«Las estaciones», de Mario Benedetti

Están en mí las estaciones
como si fueran una sola
las cuatro siempre están en mí
son cuatro franjas de un abismo
desde la aurora hasta el ocaso
la lluvia el verde el sol el viento
sin desvelarme están en mí
son la misión recién nacida
y son los muertos de mi mundo
mis escondidas estaciones
me hacen feliz / sufren en mí
cada una de ellas tiene un cielo
y cada cielo es un espejo
que habla de todos y de mí
las estaciones se congregan
se reconocen y se abrazan
las cuatro siempre están en mí
soy su fervor sus hojas muertas
su granizada sus cosechas
su puerta abierta sus candados
su insolación sus aguaceros
como un destino están en mí
las estaciones se entreveran
para mezclarse con mi vida
para juntarse con mi muerte
y finalmente huir de mí.


Mario Benedetti
Buzón de tiempo

«La fosa», de Alicia Es. Martínez Juan

Tengo los versos sucios
de quien trabaja la tierra
cavando tumbas
para palabras muertas
y sé que no te gustan
que me ves
y te tapas los oídos
que me escuchas
y cierras los ojos
que me rozas por la calle
en el autobús
en la frutería
así como quien no quiere la cosa
y te tapas la nariz
No te gusta mi olor
–es un gesto–
Pero lo que te pasa
es que en el fondo no quieres
que sienta tu aliento
que descubra que tú también estás muerto
pero no pierdas cuidado
hace tiempo que lo sé
y estoy ampliando la fosa
ensuciando mis poemas
para enterrarte
junto a tus palabras
y a tus perros
y a tus cadenas


Alicia Es. Martínez Juan

En casa, caracol, tienes la tumba
Ed. Gato Encerrado

«Palabra de poeta» de Alicia Es. Martínez en Espacio Leer

«Papiroflexia», de Maribel Tena García

Yo no pasé de simple barco o pajarita
entre aquellas manos que una y otra vez
me doblaban sobre mí misma.
A ratos amagué avión de papel,
trazando en mi caída una lacia parábola,
con la mansedumbre de lo triste,
pobre de acrobacia.
Cada pliegue se quejaba
en su doblez equilátera,
en el surco repetido que trazaba
aquella uña sucia.

Pero gracias a ese dolor
la fibra de celulosa es flexible.
Por eso hoy los dedos largos de tus manos
pliegan con delicadeza geométrica
el papel sobre el papel.

Para que yo pueda ser a tu lado
dragón o libélula.

Maribel Tena García
Como suceden los árboles
La Penúltima Editorial

«O poeta é um fingidor…», de Fernando Pessoa

O poeta é um fingidor.
Finge tão completamente
que chega a fingir que é dor
a dor que deveras sente.

E os que lêem o que escreve,
na dor lida sentem bem,
não as duas que ele teve,
mas só a que eles não têm.

E assim nas calhas de roda
gira, a entreter a razão,
esse comboio de corda
que se chama coração.

_______________________________________________

El poeta es un fingidor.
Finge tan completamente
que llega a fingir que es dolor
el dolor que de veras siente.

Y los que leen lo que escribe,
en el dolor leído sienten bien,
no los dos que él tuvo
mas solo el que ellos no tienen.

Y así en los raíles
gira, entreteniendo la razón,
ese tren de cuerda
que se llama corazón.

Fernando Pessoa
Autopsicografía

Un aplazamiento y una nueva cita en Madrid

El otro día os anunciamos que el día 19 de enero Alicia Es. Martínez e Isaac Alonso estarían presentando sus libros en Espacio Leer, pero nos han comunicado que se aplaza este encuentro. Finalmente, tendrá lugar el viernes 27 de enero, a las 19 horas, como estaba previsto.

Sin embargo, este jueves, el 19 de enero, tendréis la oportunidad de ver a Alicia e Isaac en Madrid. Ambos estarán en Vergüenza Ajena (calle Galileo, 56; metro Moncloa) a las 21 horas. Isaac Alonso presentará su poemario La Reina Púrpura (Huerga & Fierro Editores) y Alicia Es. Martínez, En casa, caracol, tienes la tumba (editorial Gato Encerrado).

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«Post-guerra», de Gloria Fuertes

Sobrevivo al horror de ser vendida,

y de ver sangre fuera de las venas.

La casa de mis padres se ha caído,

el amor que tenía se ha inundado,

la juventud que tuve se ha podrido.

Me río y pisoteo las pastillas.

¿Lo veis? ¡No me he matado!

La Muerte se columpia en una higuera

y esconde su veneno en el colmillo.

 

Gloria Fuertes
Se beben la luz
Editorial Torremozas

Lectura de ‘En casa, caracol, tienes la tumba’ en La Salita del Casco

caracolsalita

«Tienes, pequeño, el alma nueva…», de Isaac Alonso Araque

Tienes, pequeño, el alma nueva

abierta a la felicidad

de un mundo que descubres cada día.

Cómo envidio

tu alma nueva y pequeña.

La mía, con ser más grande, solo está llena de tristeza

por un mundo que me desconcierta

cada día.

Tan chiquitín me enseñas

la alegría de compartir

el conocimiento

cuando muestras a tu peluche

la gran teta que se derrama en la orilla,

atiz, atisch, titisch.

Y que el mundo se nombra

con palabras inventadas

que debemos hacer nuestras

y repetirlas

hasta que nos entiendan.

Atiz, atisch, titisch.

Atiz, atisch, titisch.

 

Isaac Alonso Araque
La Reina Púrpura
Huerga & Fierro