«Apnea», de Ángel Manuel Gómez Espada

A sesenta metros de profundidad
el frágil hilo que te guía se disuelve,
desaparece, por más que lo sientan tus manos.
Las criaturas que se te aparecen entonces
es probable que pertenezcan
a las más abismales simas
de tus deseos o pesadillas.

No las toques,
o puede que nunca regreses del laberinto.

Ángel Manuel Gómez Espada
Ventana de emergencias
Huerga y Fierro

«Principios constitucionales», de Carlos Ávila

El consenso de tus labios
y los míos.
El derecho a la autodeterminación
de las medias naranjas.
Ser libres, ante todo ser libres.
La total desaparición de las fronteras,
incluida la ropa,
y un pacto de no agresión
basado en los principios generales
de John Lennon.
Un tratado por el cual
se establece una raza superior:
las personas que sonríen.
Los xenófobos e integristas religiosos
serán condenados a viajar
y conocer mundo.
Y se establece un único premio Nobel:
al que logre amar más que nadie.
La defensa de estos principios constitucionales
descansará en las personas.
Y solo cuando se vean amenazados
se podrá hacer uso
de la poesía.

Carlos Ávila

«Principios constitucionales» es uno de los poemas incluidos en Pero lo nuestro es cantar, libro-disco publicado por Gato Encerrado. Se presentará con un concierto el 18 de enero en el Teatro de Rojas de Toledo: https://www.teatroderojas.es/es/espectaculo/383-carlos-avila-en-concierto

«La belleza de este mundo», de Carlos Ávila

Aquí os ofrecemos otro adelanto de Pero lo nuestro es cantar, el nuevo libro-disco de Carlos Ávila. Esta canción se titula «La belleza de este mundo» y la conocen muy bien los que han ido a sus conciertos estos últimos años.

El libro-disco Pero lo nuestro es cantar se presentará en el Teatro de Rojas de Toledo el sábado 18 de enero. Ya están a la venta las entradas en la taquilla y en la web del teatro:
https://www.teatroderojas.es/es/espectaculo/383-carlos-avila-en-concierto

LA BELLEZA DE ESTE MUNDO

En la Alhambra de Granada, en los picos del Nepal,
dentro del Panteón de Agripa, fuera de Chichén Itzá,
en medio de la sabana, siempre mirando hacia el sur,
con mis amigos en Ramallah, en La Habana y en Tinduf.

La belleza de este mundo nadie nos la va a quitar,
hoy se engendra un hijo y mañana el sol saldrá,
y aunque levanten sus muros en el nombre de una fe
siempre acude al agua el que muere de sed…

Ya sabemos que hay mucho soldado
que nos quiere disparar.
Se puede ser libre o ser esclavo,
cada uno es cada cual.

En el suelo con Rhett Butler, en coche con Bonnie and Clyde,
volando con el gran Lebowski, regresando con McFly,
una noche en Casablanca conspirando con Rick Blaine
o con Lawrence en Arabia junto a Charles Foster Kane.

La belleza de este mundo nadie nos la va a quitar,
todo sueño vivo se hará un día realidad,
y aunque destrocen las voces con el ruido de un misil,
siempre con el barro podremos reconstruir.

Ya sabemos que hay muchos ministros
que censuran por ahí
y el que les dirige es un obispo,
de ministro a maniquí.

En la Libre de mi barrio, en El Internacional,
navegando en el barco Aquarius con los héroes de la mar.
En los que gozan la vida, en los que mueren de amor,
en los que luchan como hermanos, en los que saben decir no.

La belleza de este mundo nadie nos la va a quitar,
es nuestro delito el querer vivir en paz,
y aunque vengan con sus leyes, sus sentencias, su pudor,
no nos gustan vallas, pero sí hacer el amor.

Ya sabemos que hay mucha bandera
ondeando por ahí,
de todos colores y de telas
para cada pedigrí.

Con mis hermanos poetas, con los que siempre te dan,
con los que nunca se vendieron y los que dicen la verdad.
Nunca con los malnacidos que te quieren redimir,
pero en mi casa es bienvenido el pecador que va a morir.

La belleza de este mundo nadie nos la va a quitar,
un vino con cuerpo y un conejo pa guisar,
y aunque crean que el disfrute siempre tiene un interés,
no estamos en esto para dar cuentas a usted.

Ya sabemos que hay mucho banquero
estafando por ahí,
no veré yo el día en que su espejo
me conteste guapo a mí.

Editorial Gato Encerrado

«Pandemia sexual», de Carlos Ávila

Ya podéis escuchar “Pandemia sexual”, el primer adelanto de Pero lo nuestro es cantar, libro-disco de Carlos Ávila en el que encontraréis un libro de poemas y un disco con diez nuevas canciones.

PANDEMIA SEXUAL

Todo empezó en España
tomándose una caña
un gitano y un francés.
Hablando en payo fino
uno propuso un vino
y el otro, copa de jerez.
Mientras hablaban de gobiernos
se pusieron muy tiernos,
se fueron a un hotel.

Les vieron unas viejas,
alcahuetas de iglesia,
y un periodista de ABC
salir enamorados
el francés y el gitano
cantando en rumba a Jacques Brel.
Al día siguiente las noticias
eran ya una primicia
de un mundo al revés.

En la cumbre europea
se discutió este tema
como cuestión fundamental.
Mientras los ciudadanos
se iban metiendo mano,
entrando en cada portal.
No sabían cómo
parar la sangría
de esta pandemia sexual.

Todos los comunistas
y algunos socialistas
ya no leían Carlos Marx.
Mientras los yihadistas
se hacían darwinistas
viviendo en Madagascar.
Ya no se fabricaban bragas,
apenas se compraban
en el centro comercial.

En China por el culo
se daba todo el mundo,
se frenó la natalidad.
Y en Estados Unidos,
ya que les gusta el himno,
se echaron hacia el sexo oral.
Se acabaron las invasiones,
ya solo por cojones
se impone masturbar.

En Tokio y Samarkanda,
Perú y Nueva Zelanda,
se frotan semen en la tez.
En Gaza y Cisjordania,
en Grecia y Alemania,
mean en el vientre de usted.
En Ciudad Juárez ya la droga
es un juego de esposas
enganchado en el somier.

En Cuba y Argentina,
en India y Filipinas,
con muertos hay penetración.
Y como ya es pasado
eso de dios y amo,
se folla en el altar mayor.
En Marruecos las bacanales
se hacen con animales
pa mayor satisfacción.

Hasta la misma reina
del reino de Inglaterra
ya tiene un consolador,
al que le coge asco
porque su hijo Carlos
se lo mete sin pudor.
Ya ni siquiera se hacen odas
porque ahora está de moda
El banquete de Platón.

Y así acabó este mundo
que antes era un absurdo
y ahora una dulce bacanal,
donde hasta los banqueros
se frotan con mineros
y fuman pipa de la paz.
No hay ya intermediarios,
sindicatos ni sicarios,
sino solución sexual.

Todo empezó en España
tomándose una caña
un gitano y un francés.
Hablando en payo fino
uno propuso un vino
y el otro, copa de jerez.
Mientras hablaban de gobiernos
se pusieron muy tiernos,
se fueron a un hotel.
Todo acabó en la sodomía,
que viva el sexo, ¡viva!,
con látigo o sin él.

Carlos Ávila
Pero lo nuestro es cantar
Editorial Gato Encerrado

Pero lo nuestro es cantar se presentará el 18 de enero, sábado, en el Teatro de Rojas de Toledo a las 20 horas. Ya están disponibles las entradas en el taquilla y en la web del teatro:
https://www.teatroderojas.es/es/espectaculo/383-carlos-avila-en-concierto

«¿Por qué tienes nombre tú…?», de Pedro Salinas

¿Por qué tienes nombre tú,
día, miércoles?
¿Por qué tienes nombre tú,
tiempo, otoño?
Alegría, pena, siempre
¿por qué tenéis nombre: amor?

Si tú no tuvieras nombre,
yo no sabría qué era,
ni cómo, ni cuándo. Nada.

¿Sabe el mar cómo se llama,
que es el mar? ¿Saben los vientos
sus apellidos, del Sur
y del Norte, por encima
del puro soplo que son?

Si tú no tuvieras nombre,
todo sería primero,
inicial, todo inventado
por mí,
intacto hasta el beso mío.
Gozo, amor: delicia lenta
de gozar, de amar, sin nombre.

Nombre: ¡qué puñal clavado
en medio de un pecho cándido
que sería nuestro siempre
si no fuese por su nombre!

Pedro Salinas
La voz a ti debida
Alianza

«Robinsón», de Félix Chacón

Es hora de aceptarlo

Nadie vendrá a buscarte
a esta maldita isla

Te habrán dado por muerto
Se olvidarán de ti

Y ya debes saber
que si nadie te ayuda
no podrás escapar

Es hora de aceptarlo
de construir tu casa
de cultivar tu huerto
de hacer lo necesario
para pasar la vida
sin ninguna esperanza

Félix Chacón
Material de derribo
Espasa

«Siglos de mentiras», de Charles Bukowski

una amistad escribe desde París
para decirme
que siguen
hablando de aquella vez
que la cagué
en la tele francesa
en horario de máxima audiencia
hace unos años.

a mí ahora todo eso me hace gracia
porque recuerdo muy poco
de aquello
pero me sirve para vender
unos cuantos ejemplares más de mis libros
por allá
a algunos intelectuales
por todas las razones erróneas.

pasó lo mismo con los críticos
que pensaron que era estupendo
que no quisiera ir a ver a
Sartre.

los críticos creían que lo
estaba
haciendo de menos
cuando era solo que
no sabía qué decirle
al viejo
que me parecía un escritor
muy bueno.

parece ser que cuando estás
en racha
cada vez te conceden más mérito
por alcanzar grandes logros que
ni siquiera te planteaste.

y poco después envuelve tu obra
un manto adicional de mito
que no hay por qué creer
pero se cree igualmente
y por eso tantos
supuestos genios son en realidad
gilipollas
y tantos gilipollas son
supuestos críticos
literarios.

Charles Bukowski
La noche desquiciada de pasos
Visor

«Excusatio non petita», de Itziar Mínguez Arnáiz

Te avergüenza decir que eres poeta

la gente te mira raro
como si fueras un ser de otro mundo
que vive en un estado de permanente tormento

por eso te justificas inmediatamente después:
pero estoy terminando una novela
añades

todo parece volver a su sitio

Itziar Mínguez Arnáiz
Que viene el lobo
La Isla de Siltolá

«Palabras para Julia», de José Agustín Goytisolo

Tú no puedes volver atrás
porque la vida ya te empuja
como un aullido interminable.

Hija mía es mejor vivir
con la alegría de los hombres
que llorar ante el muro ciego.

Te sentirás acorralada
te sentirás perdida o sola
tal vez querrás no haber nacido.

Yo sé muy bien que te dirán
que la vida no tiene objeto
que es un asunto desgraciado.

Entonces siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti como ahora pienso.

Un hombre solo una mujer
así tomados de uno en uno
son como polvo no son nada.

Pero yo cuando te hablo a ti
cuando te escribo estas palabras
pienso también en otra gente.

Tu destino está en los demás
tu futuro es tu propia vida
tu dignidad es la de todos.

Otros esperan que resistas
que les ayude tu alegría
tu canción entre sus canciones.

Entonces siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti como ahora pienso.

Nunca te entregues ni te apartes
junto al camino nunca digas
no puedo más y aquí me quedo.

La vida es bella tú verás
como a pesar de los pesares
tendrás amor tendrás amigos.

Por lo demás no hay elección
y este mundo tal como es
será todo tu patrimonio.

Perdóname no sé decirte
nada más pero tú comprende
que yo aún estoy en el camino.

Y siempre siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti como ahora pienso.

José Agustín Goytisolo
Palabras para Julia
Lumen

«Discreto», de Antonio Martínez Sarrión

Feliz quien, sin anhelo,
aguarda la mañana.
Y, en llegando, se dice
sereno: «Ya viví».
Ése empieza ganando
un día y otro día.
Ni se jacta con ello,
ni publica su suerte,
ni menos aún mendiga
aplausos, pompas, humo
con que hacerse una estatua.

Antonio Martínez Sarrión
Poeta en Diwan
Tusquets Editores