«quizá…», de María Jesús Silva

quizá
podría ser que
ahora que hemos abandonado
la caja de resonancia
que hemos llegado
a este lugar
que no sabíamos que existía
a esta parada aleatoria
que nos deja al descubierto

nos anclemos a la tierra

(existe una probabilidad)

María Jesús Silva
Números inexactos
Editorial Gato Encerrado

«Mi caballo ganador», de Carlos Ávila


Con un verso de Machado
aprendí de niño a envejecer.
Los amigos, las chicas,
Kortatu y Joan Manuel.

Me gustan los días si se hace el amor,
manos que cruzan la piel,
naves que huyen hacia otro sol,
resacas que nunca dan sed.

Me gusta estar solo buscando un lugar
donde la mente esté bien,
acariciando la libertad,
funambulista sin red.

Si mi Atleti va ganando
y mi perro corre por el jardín
y mi amor me está amando
en un día sin fin.

Entonces no hay ruinas, no hay mediocridad,
no va el palmero a aplaudir,
no están los dueños de la maldad,
no sueña nadie morir.

Entonces me gusta ver la realidad
como si fuera una luz
que en mi penumbra viene a alumbrar
futuros con un cielo azul.

Cuando dos gotas de agua
se convierten en lluvia de abril,
multiplican el miedo
del que va a dividir.

Y aunque nos confundan con frases de ayer
inventadas por su dios,
solo el amor es toda mi fe,
mi caballo ganador.

Y aunque hagan sus muros y diques al mar
con banderas de papel,
haremos puentes para volar,
gafas para poder ver.

Carlos Ávila
Pero lo nuestro es cantar (libro-disco)
Editorial Gato Encerrado

«El sueño es un talismán…», de Eli Tolaretxipi

El sueño es un talismán.
Lo toco.
Hay una mujer que mastica cristales
se los traga y no sangra.
Los cristales del sueño no cortan, pero la vigilia
es un estado de vértigo permanente donde
las cosas suceden y pasan
y ella permanece.
Cuestión de velocidad, el miedo y
su repetición: la posibilidad de caer,
de circular en el curso de las cosas.
Ahora soy yo quien lee del libro
hasta que la enfermera
decide que la iniquidad de la historia
es nociva
y vuelve a inyectar en la vena
el antipático líquido.

Eli Tolaretxipi
Ojo suelto. Antología de poesía
Editorial Gato Encerrado

Poemas de Rengo Wrongo

La dinámica de acumular poder
y la dinámica de cuidar la vida

mal que le pese a Nietzsche 5.0
o a cualquiera de las versiones anteriores

no son –barrunta Wrongo–
compatibles



Al historiador izquierdista
A.J.P. Taylor le preguntaron una vez si era cierto
que sostenía concepciones políticas extremas

Respondió que así era
pero que las sostenía de forma moderada

Esto a Wrongo
–que tenía varios amigos
extremistas discretos–
le resultaba cercano



Quienes creen
que en el mundo sólo hay cazadores y presas
contribuyen eficazmente a crear ese mundo abominable
donde sólo hay cazadores y presas

Pero en el mundo, claro, hay mucho más
–se decía Wrongo absorto en la belleza
de los tres pájaros posados un instante
sobre la antena de televisión



No vivimos a la intemperie
por amor al peligro
–aclara Wrongo–

sino porque no hemos sabido construir
nuevos hogares



Wrongo habla con pocas imágenes
porque es harto consciente
del poder titánico de las mismas

Una imagen con la espoleta equivocada
puede matar a un hombre

Una imagen con el temporizador alterado
puede hacer saltar por los aires
toda una ciudad



Si se le pide a Wrongo
una definición de ser humano:

animal que camina al borde del abismo


Jorge Riechmann
W – Rengo Wrongo seguido de Historias del señor W
Editorial Gato Encerrado

«El miedo invisible del estrés…», de Javier Manzano Fijó

El miedo invisible del estrés,
una suerte de búsqueda circular,
que entonces llamé pereza, procrastinación, nada,
pero que era amor, pena, desidia.

Si me vas a preguntar,
te diré que sí,
que hace mucho tiempo que mi vida es otra.
Pero llegan días de estabilidad falsa y niebla,
y los suicidas de la fuerza de la costumbre
escriben poemas como este.

Javier Manzano Fijó
La esperanza o el cuerpo
Editorial Gato Encerrado

‘El falso llano’, de Óscar Aguado

Desnudo como un pájaro sin alas
herido de vida
despierto aún
en la última rama del amor.


La muerte
es la última corbata
que me regalas.


Muere la magia en manos del mago
cuando el truco de amor
lanza sus cadáveres al mar.


El amor es un milagro de rebuznos
contados uno a uno por un notario
la piedra que cae hacia la luz
y es su eco el que se estrella contra el suelo.


Esta tristeza
es una lágrima
que borra un barco.

Óscar Aguado
El falso llano
Editorial Gato Encerrado

«Lo dejo todo en clave…», de Alba Magdalena

lo dejo todo en clave 
con trampas
era muy claro
dije que tengo un ala
desde que sé que existes
no te enteras
es eso
lo que te echo encima
cuando me apoyas la cabeza
ya entiendes
por qué era tan suave
entonces significa
que puedo ser un poco pájaro
si estás cerca
y no necesito la emoción
de volar
uso mis plumas para guardarte
no te preocupes
no te pongas triste
que ni dios podría enfadarse contigo
por haber construido un nido conmigo

Alba Magdalena
Hilo y agua
Editorial Gato Encerrado

«Si usted sueña alguna vez…», de Federico de Arce

si usted sueña alguna vez
que vive en un país
donde lo obligan
a permanecer con vida
sentirá una terrible angustia
y querrá usted morir
pero no tenga miedo
es un sentimiento común
que antes o después
asalta a todos los muertos

Federico de Arce
El guardián de la voz
Editorial Gato Encerrado

«Inventario de vuelos», de Vanessa Jiménez

Echa cuenta de cada cosa que el agua del tiempo diluye: 

echa cuenta de pérdidas no recordadas,
echa cuentas de vacíos que no sabe,
de cuantos no ha conocido y la amaron,
de cuántos conoció mal o poco,
de cuantos la quisieron solo un día,
de muñecos rotos,
de noches en vela,
de metálicos sonidos en la fiesta,
de voces en aparatos desde lejos,
de cigüeñas vistas en el viaje,
de los bocados esculpidos,
de piernas enlazadas a las suyas.

Echa cuentas de soles en rostro,
de confesiones nocturnas en la cama,
de escalofríos al pasar la misma puerta,
y no olvida calcular:
libros, besos,
medias rotas, visitas familiares,
dientes bajo la almohada,
conchas y caracolas,
cabellos cortados en los hombros,
sonidos de colchón,
copas de vino, cormoranes,
arenas bajo su espalda,
caídas y arañazos,
brazos que la alzaron como nube,
persianas in medias res,
resonadores silencios,
y luz sin nada más que luz al fondo.

Echa las cuentas con los dedos,
y al final, solo mira tus dedos,
y de ellos asciende hasta sí misma,
para borrar los ojos.
Sin vista no hay llanto:
borrón y cuenta nueva.

Vanessa Jiménez
De pájaro y muertes
Editorial Gato Encerrado

«Habitarnos», de Alicia Es. Martínez Juan

En la habitación blanca
abre las ventanas
levanta las puertas
y deja que entre el viento
que entren los barcos
todos los barcos
despacio
y el canal
Que entren todos los barcos
y el canal
Deja que entren los mástiles agitados
y las velas
En la habitación blanca
que entren los hombres
y las mujeres
que entren los coches rojos
y los blancos
Sobre todo que entren los blancos
Deja que entren las redes
los marineros
todos los marineros
Que entren las campanas
y los restaurantes
Todas las mesas de Sete
y las sillas
Pero sobre todo que entren los barcos
En la habitación blanca
no cierres nunca las ventanas
Que entre el viento que entre el viento
Que entre el viento que entre el viento
Que entre el viento que entre el viento

Alicia Es. Martínez Juan
En casa, caracol, tienes la tumba
Editorial Gato Encerrado